Meghan Markle fue la invitada de honor en el Her Best Life Retreat, un exclusivo retiro femenino celebrado del pasado 17 al 19 de abril en el InterContinental Sydney Coogee Beach, en Australia. El evento se promocionó como un fin de semana de lujo que incluyó sesiones de coaching, yoga, meditación, “sound healing”, cenas de gala y una charla íntima con la duquesa.
Meghan pronunció una de las frases más comentadas: “He pasado toda mi vida invirtiendo en las mujeres, ¿puedo finalmente invertir en mí?”. El encuentro fue concebido como un espacio privado para facilitar una conexión cercana con la Duquesa, sin embargo, se generó controversia por el elevado costo de las entradas.
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Con entradas VIP que alcanzaban los 3,199 dólares, las expectativas eran sumamente altas; sin embargo, reportes de la prensa australiana señalaron que la duquesa pasó menos de dos horas con el público antes de retirarse para acompañar a Harry a un partido de rugby.
Durante el reciente encuentro con el público australiano, Meghan también reflexionó abiertamente sobre el desafío de vivir bajo el escrutinio constante durante más de una década. Otro de los temas centrales fue la maternidad. Meghan dijo que ser madre le ha dado perspectiva y paciencia, algo que necesita, mencionando “dado cómo es nuestra vida”. En esa misma línea, presentó la maternidad como una experiencia que la ha ayudado a poner en contexto la presión externa que rodea su vida familiar.