El actor estadounidense estuvo ausente de la conferencia de prensa de su película, Jay Kelly, debido a una sinusitis, pero regreso de manera triunfal a la alfombra roja del Festival de Venecia, junto a su espléndida esposa Amal.
Pese al diluvio que cayó una hora antes sobre el Lido veneciano, Clooney llegó en medio de una enorme expectación de los fans que desafiaban la lluvia que caía a ratos, equipados con paraguas que componían una divertida imagen frente al Palazzo del Cinema.
Los gritos se multiplicaban con cada automóvil que se acercaba a la alfombra -con los cristales mojados- y se tornaban en exclamaciones de decepción cuando no aparecía el actor.
Pero llegó y venció, con una gran sonrisa y un esmoquin impecable, mientras su mujer controlaba con dificultad, debido al viento, la enorme cola de su vestido púrpura.
El protagonista de filmes como Syriana, o The Descendants firmó autógrafos, se hizo fotos con todo el que se lo pidió y a la entrada de la Sala Grande del festival explicó a su director, Alberto Barberá, los problemas que le provocó la sinusitis que le impidió asistir a la presentación del filme ante la prensa, como recogieron las cámaras de la Mostra.
Fuente: EFE