Natasha Archer, conocida también como Tash, es especialista en imagen. Desde los 37 años comenzó a trabajar como asistente de los príncipes de Gales en 2010 y, con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en su principal asesora de estilo, encargándose de seleccionar vestuarios para compromisos oficiales y giras internacionales.
Su conocimiento en moda contribuyó a consolidar a Middleton como un ícono de la moda y ayudó a crear el llamado Kate effect (efecto Kate), fenómeno en el que las prendas que usa la princesa de Gales se agotan casi de inmediato después de sus apariciones con ellas.
La asesora de moda acompañó a Middleton durante 15 años, la acompañó por eventos alrededor del mundo; balanceando maletas, bolsas y atuendos. También se convirtió en una amiga cercana, ya que ha estado para ella en momentos clave como el nacimiento de sus hijos o durante su hospitalización en 2024.
La figura de Archer fue tan importante en la familia real que incluso se volvió miembro de la Real Orden Victoriana en 2019, después de que la reina Isabel II la incluyera en su lista de honores de Año Nuevo por su destacado servicio. En 2022, también obtuvo una promoción de su puesto, convirtiéndose en asistente personal ejecutiva senior de los príncipes de Gales.
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En una entrevista con The Telegraph, Archer habló sobre su experiencia trabajando en la familia real, y confesó que en ocasiones era desalentador que su trabajo fuera reducido únicamente al título de “estilista”.
Aun así, la experta en moda muestra un profundo aprecio por esa etapa, describiéndola como un periodo de crecimiento tanto profesional como personal, además de un “privilegio extraordinario” que recuerda con cariño.
“Allí hice amistades increíbles y recuerdo esos momentos con gran afecto. Me siento muy agradecida por haber tenido esa oportunidad. Aprendí muchísimo de las personas para las que trabajaba”, señaló. “Se trata de planificar, de estar preparado, de ofrecer un apoyo incondicional a quienes te rodean y mi trabajo sin duda ha evolucionado, pero mis estándares siguen siendo los mismos”.
Tras años de trabajo en la realeza, la experta decidió emprender su propio camino y en julio de 2025 dejó el Palacio de Kensington para fundar su consultoría de imagen y estilo, que comenzó operaciones a inicios de abril.