¿Quién fue el mago Nizugan?

Juan Bautista Castillo Benza, mejor conocido como el mago Nizugan, deleitó con sus shows de magia a chicos y grandes por varias generaciones, y sus allegados lo describieron como una persona admirable y adorable. Lastimosamente, nos dejó durante la noche del martes a raíz de un infarto mientras se encontraba en su residencia en la ciudad de Luque. Pasá y leé un poco de su historia para recordarlo y conocerlo un poco más...

Una de las personas allegadas a Nizugan fue su amigo y vecino, el locutor Ernesto Abdo, quien brindó unos minutos de su tiempo a TVO para hablar un poco sobre la gran y talentosa persona que fue el conocido mago Nizugan, quien falleció ayer martes a causa de un infarto.

El querido mago Nizugan es oriundo de Luque. En sus comienzos fue futbolista del Sportivo Luqueño, en donde su especialidad era el arco. Ya de joven, “inquieto como era”, lo describió el locutor, fue a trabajar a la ciudad de Buenos Aires, Argentina. También fue orfebre, se dedicaba a la producción de joyas en oro, como todo luqueño. En dicha ciudad comenzó a desarrollarse en el arte que posteriormente acunó durante toda su vida: ser mago, ilusionista y ventrílocuo.

Se volvió un gran trabajador por la cultura artística y estuvo mucho tiempo en el Departamento Artístico y Cultural del Ministerio de Defensa Nacional. Como era una persona muy preocupada por la formación integral de los artistas, ayudó a sus compañeros de esa sección a formarse y desarrollarse. Entre ellos siempre recordaba a Los Ojeda, Eleno Santander y el humorista Carlitos Vera, de quien fue padrino de casamiento y de su arte.

Nunca fue mezquino en ningún momento por su conocimiento, y como explica su querido amigo, tenía mucho, leía bastante y se esmeraba por ser un buen profesional en el campo. Tenía relaciones con magos de todo el mundo, quienes lo admiraban porque su trabajo les resultaba sorprendente. Llegó un momento en que el mago ya no asistía a escuchar conferencias, sino a brindarlas... en ese campo es un logro que muy pocos pueden alcanzar.

Nizugan
El mago y su fiel compañero,Cachito, se encargaron de deleitar a varias generaciones.
El mago y su fiel compañero,Cachito, se encargaron de deleitar a varias generaciones.

“Era reconocido mundialmente y era un honor que fuese paraguayo; lastimosamente se nos fue. Es muy lamentable porque todavía tenía mucho que ofrecer, y aparte de dar su arte, que era para los niños, mientras jugaba con ellos también divertía a los grandes, algo que representa un valor muy importante. Tenía esa picardía, jugaba con los chicos inflando globos y haciendo figuras, sin embargo, decía cosas agradables para las personas mayores, era muy íntegro en ese aspecto”, señaló el locutor.

Cuando el ilusionista se encontraba con la gente, ya quería hablar, siempre tenía algo en su saco y comenzaba a hacer sus asombrosos trucos mágicos; siempre se encontraba dispuesto a proporcionar un buen momento. Hablar con Toto (como era nombrado por sus allegados) era escucharle, y resultaba imposible poder entablar una conversación con él, por la cantidad de inteligencia que poseía: era una persona muy agradable y siempre se vivía un momento ameno a su lado.

Según contó nuestro entrevistado, era un señor que educaba con su arte, íntegro, quien formó a toda su familia en el rubro de la magia: a su hijo, Nizugan Junior; y después a sus nietos, quienes aún son pequeños pero ya poseen el arte de la magia. Esto resalta lo admirable, desde todo punto de vista, de su conducta humana.

El origen de Cachito

El mago contaba con una delicadeza a la hora de presentar su espectáculo, se esmeraba por que fuese perfecto, con mucho ensayo de por medio. Comenzó la ventriloquía con un muñeco llamado llamado Panta, que el propio ilusionista había creado, pero, según explicó Abdo, no le llenó ni le satisfizo. Fue entonces cuando nació el querido Cachito, que prácticamente pasó a ser un niño más, por su peinado, sus movimientos y la manera de mover la boca y los ojos. Nizugan había dado vida a ese muñeco, que también movía las piernas.

Nizugan
Panta fue el primer muñeco del mago Nizugan.
Panta fue el primer muñeco del mago Nizugan.

Lo cautivador de Nizugan, para sus allegados y público en general, es que tenía una forma muy especial de dialogar con Cachito: el público notaba que él actuaba y le daba vida al muñeco. “¿Cómo puede desenvolverse de esa forma?”, se preguntaban. “¿Cómo puede hacer las dos personas a la vez?”, se volvían a cuestionar, porque lo hacía de maravilla, el diálogo con el muñeco les resultaba asombroso.

Una de tantas anécdotas

Hace 40 años, un 23 de diciembre por la noche, el mago ya se sentía con la nostalgia de la Navidad. Se sentó en la vereda de su casa y comenzó a poner música y llamar a los vecinos: “Vengan todos que vamos a hacer la fiesta de Navidad, esta va a ser nuestra fiesta”, dijo, y los vecinos comenzaron a acercarse. Para el año siguiente ya montó un escenario en el que ofrecía sus espectáculos y las calles se cerraban, tradición que se mantuvo hasta ahora.

El año pasado ya no pudo trabajar tanto en su fiesta navideña, porque padecía un problema debido a un accidente que sufrió mientras actuaba en Ciudad del Este: el tinglado donde hacía su show le cayó encima, a causa de un temporal que se desató en ese momento; inclusive tuvo una cirugía a cielo abierto. Debido a eso quedó con algunos dolores, especialmente en la columna. La responsabilidad de sus festejos quedó en manos de su hijo Juan, mejor conocido como Nizugan Junior.

Nizugan
Nizugan recibió el disco de oro en el Festival Sudamericano de la Canción en Uruguay.
Nizugan recibió el disco de oro en el Festival Sudamericano de la Canción en Uruguay.

“Necesitábamos pedir permiso a la Municipalidad para el cierre de la calle. Yo fui y le dije a la empleada municipal: ‘¿Usted conoce a Nizugan?’. Me dijo que sí, medio dudando, y después de un rato me respondió: ‘¿Nizugan no es el papá de Cachito?’. O sea que Cachito era más famoso que Nizugan, le dio tanta vida que la gente lo quería más a Cachito. Él se reía cuando la gente le preguntaba cómo estaba, les respondía: “Ahí está acostado, está durmiendo”. Porque la gente le preguntaba a él como si el muñeco fuese una persona. Me resultó tan asombroso saber que Nizugan quedó en segundo plano, Cachito era más famoso. Tenemos el mejor de los recuerdos hacia él, una persona adorable y una familia estupenda”, finalizó su querido amigo y vecino.

El mago Nizugan se retiró de los escenarios en el mes de abril de este año, a los 81 años de edad, por los problemas de salud que padecía. Su hijo, Nizugan Junior, recibió como herencia a Cachito, personaje con el que el artista hizo reír a miles de niños y grandes desde los años 70 y con el que recorrió varios países. Inclusive, en una ocasión, recibió el disco de oro en el Festival Sudamericano de la Canción en Uruguay.

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