Marly Figueredo: "Desafié a mi propia familia para seguir mis sueños"

Controvertida pero con ideas claras, la "Primera Dama de la Agricultura" no se achica al salir a la calle y le encanta el contacto con la gente. TVO te presenta una entrevista exclusiva con la faraona de Paraguay, dueña de su propia galaxia. Pasá y leé.

“Zape de mi galaxia”, es una de las frases que actualmente caracterizan a esta mujer. En una calurosa tarde de octubre, la querida por muchos y no muy apreciada por otros, Marly Figueredo, compartió con TVO una charla primaveral por la céntrica y concurrida calle Palma, ofreciendo a sus admiradores la oportunidad de obtener una selfie con ella.

No se arrepiente de su pasado

Desde los 16 años, una joven Marly desafió a todos los que no estuvieron de acuerdo en que ella cumpliera sus sueños, a los que se burlaron haciéndole creer que no conseguiría lo que se proponía.

08.png

La Marly de hoy cuenta sus experiencias, sus logros y fracasos; su lucha diaria con la gente que la denigra por sus decisiones del pasado, de las cuales asegura no arrepentirse. La exmodelo señala que su vida no es fácil, pero una que otra metida de pata en redes sociales –o ataques por parte de personas que no consideran que ella merece el lugar que actualmente posee– no le impide levantarse y seguir adelante.

Sus hijos, sus padres y su esposo son las personas que la motivan a avanzar, y ella trata de no escuchar las malas lenguas. Actualmente, la conocida como “Primera Dama de la Agricultura” aún cuenta con muchas ambiciones y metas, pero por el momento se ocupa de priorizar a sus seres queridos.

Marly Figueredo

Marly, ¿de dónde sacaste la frase “Zape de mi galaxia”?

- Fue algo que me vino así, espontáneamente, porque me puse realmente un poco nerviosa e hice una mezcla entre el término que utilizaba mi abuela cuando le quería espantar a los gatos y “mi galaxia” porque yo siempre digo que estoy dentro de una galaxia. A veces busco mi privacidad y para mí es mi universo, entonces “zape de mi galaxia” fue algo que nació así, me salió sin querer.

07.png

¿Tenés miedo de publicar ahora alguna cosa y recibir represalias?

- Es que realmente, diría yo, es algo extraño. Para mí es un fenómeno porque a veces ni siquiera publico nada y de repente me pasan cosas, como por ejemplo ayer y anteayer, que era tendencia y yo no sabía nada. Inclusive le dije a mi marido: “Yo no dije nada”. Porque él ya anda preocupado pensando que ya otra vez dije algo. Entonces, yo no dije nada, pero cuando alguien me pasa una captura de pantalla –generalmente lo hacen en los grupos– de trending topic, yo aclaro luego que no hablé.

Siempre fui como una oveja negra, me rebelaba

Habré desactivado como tres días mi cuenta de Twitter, hasta que me volvieron a pasar screens, porque había una persona que me perseguía (hasta ahora lo hace), una mujer que me dijeron es provida supuestamente, pero al parecer trabaja para políticos; me atacaba constantemente con el objetivo de denigrarme, ofenderme o dejarme mal como mujer, humillarme por el tema de que fui modelo.

Ella fue una de las que me sacó de mis casillas y yo le había respondido, pero después era continuo, me di cuenta de que a ella le gustaba. Su nombre hacía eco y tuvo muchísimos nuevos seguidores. Así que que dije 'basta', ya no iba a regalar a nadie ningún tipo de publicidad; me están utilizando y yo caigo así respondiendo algunas cosas, porque eso siempre me caracterizó: responder e interactuar mucho con la gente.

Marly Figueredo

Cuando empezó toda esta polémica en Twitter, ¿qué dijo Rodolfo?

- No es que a él le agrade tanto tampoco. Obviamente le expliqué que no es algo armado, algo que yo preparo o digo, una estrategia de difusión; al contrario, es algo que surge. En mi vida hubo muchas polémicas sin que yo haya hecho nada, no me gusta la hipocresía, siempre está eso del caretaje y no haría algo para llamar la atención.

Sin embargo, desde que Rodolfo me pidió la mano no descansamos de los ataques, de las burlas, ofensas y muchas palabras lindas también que la gente nos tira. Yo digo que mi calvario, por decirlo de alguna manera, esto de estar tan expuesta, empezó en ese momento, hace tres años, cuando me casé.

¿Siempre quisiste ser modelo o tenías otras metas?

- Tendrían que hablarlo con mi familia, porque siempre fui muy rara. Mi sueño fue ser famosa, actriz; quería ser cantante o bailarina, todo lo que tuviese que ver con el arte. A mis padres no les gustaba esa idea porque la gente de antes no veía bien esas cosas, y ellos tenían para mí otros planes. Inclusive terminé el colegio y seguí la carrera de Nutrición, pero a la par hacía lo que a mí me gustaba, siempre fui como una oveja negra, me rebelaba.

Al salir a la calle yo siento que la gente sí me quiere

A los 16 años empecé a hacer desfiles en Ciudad del Este, de donde soy, y a mi papá no le gustaba para nada. Al final, un día recibí un llamado para un concurso en la capital, cuando estaba a punto de terminar el colegio, llamado Miss American Summer. Acepté y entré a una preselección de 300 chicas, de las cuales quedaron 60 y después 20: de esas, al final gané yo.

Para mí fue algo increíble, todo un desafío. Recibí muchas críticas y bullying cuando era adolescente. Yo decía que algún día iba a desfilar y todos se burlaban de mí porque era muy flaca, de baja estatura. Entonces, recibía esas burlas, pero siempre mantuve ese sueño: el de ser famosa. Incluso, miles de veces cuando veía una estrella fugaz, mi primer deseo era ser famosa y me llevó a creer que cuando uno quiere algo, todo se cumple más tarde o temprano, con fe y cuando lo deseás de corazón.

04.png

¿Sentís que la fama que tenés ahora es la que buscabas o es algo diferente de lo que soñabas?

- Yo no sé si realmente apuntaba a la fama, pero quería estar en pasarelas y ser admirada, como cualquier ser humano que busca eso de alguna manera o por ciertos motivos. Yo cumplí mi sueño en las primeras pasarelas que hice, más aún cuando fui parte del staff de American y al desfilar con las grandes modelos de aquella época. como Laura Martino, Ingrid Poka, Lorena Arias, entre muchas. Así empezó mi carrera y nadie podía creer que estaba cumpliendo mi sueño; luego de que tanto me criticaban y me decían que no iba a llegar, desfilé con personas que jamás pensé conocer.

No sé si estaba bien ubicada en lo que hacía, pero me encontraba cumpliendo un sueño y no esperaba que sea tan largo, porque la fama de una modelo es casi como la de un futbolista, a algunas no les dura más de un año o no pasan de ser el boom del verano. Yo pensé que no duraría mucho, que algún día acabaría. Cuando me casé me despedí de todo y pensé: “Bueno, nunca más voy a ser famosa, me retiro de todo”, pensé que iba a desaparecer.

¿Te arrepentís de algo que hiciste a lo largo de tu carrera, hasta ahora?

- Sinceramente no, lo que sí te puedo decir es que en un futuro me podría arrepentir si mis padres no están, y yo no los pude aprovechar suficientemente porque decidí tomar este camino y dejé muy joven mi hogar, cuando vine a Asunción detrás de mi sueño. Muchas cosas no he compartido con ellos, inclusive veía algunos domingos fotos de cuando estaban todos juntos, mientras yo me encontraba sola en Asunción.

El amor y el cariño de la gente tampoco se mide en redes sociales únicamente

Eso era antes de tener hijos, ahora por lo menos están ellos, quienes por muchos años fueron mis únicos compañeros. Hoy en día soy madre de familia. Estoy bien casada, mis hijos son hermosos, maravillosos y sanos; creo que las cosas se fueron dando de a poco y que las experiencias por las que pasé –sean buenas, malas o feas– me sirvieron para formar hoy mi personalidad, para defenderme sola y tener empatía por la gente.

He pasado de todo: asaltos, accidentes, incendios; perdimos, justamente con Dallys Ferreira, un departamento que se nos quemó, nos quedamos en la calle. Pasé humillaciones, así como también estuve en la gloria, en el mejor momento. Después, cuando me embaracé, creo que todos se reían por el famoso dicho en Paraguay, que dice, cuando alguien se embaraza: “Pea oñefundíma”, en guaraní.

Creo que fueron desafíos para demostrar que no todo es tan malo como dicen. Los hijos son una bendición; no es como la gente quiere hacer creer, que son algo que te estanca. Igual podés estudiar y hacer cosas, está en uno decidir, yo realmente no terminé mi carrera de Nutrición porque vivía sola con mis hijos y no tenía con quién dejarlos. Muchas veces no había para pagar una niñera o enfermera, entonces decidí dedicarme a ellos. Gracias a Dios están sanos y creo que les doy lo que puedo, son felices.

05.png

¿Qué pensás de la gente que usa tu pasado de modelo para denigrarte en la actualidad?

- Para mí es triste que la gente quiera desvalorizarme, sacarme credibilidad o de por ahí afectar a mi marido; que alguna vez, cuando él necesite el acompañamiento de su esposa, que digan: “Ah, no, esa es modelo, ¿qué lo que va a hacer?”. Porque se instala la idea de que soy burra, tonta. Creo que hay un grupo detrás de esto tratando de instalar muchas cosas, al final les salió el tiro por la culata, porque si querían que me odien, yo no siento eso. Al salir a la calle yo siento que la gente sí me quiere.

El amor y el cariño de la gente tampoco se mide en redes sociales únicamente, creo que cuando me voy por el interior, siento el afecto de las personas que no viven en un área virtual y eso es fantástico. Yo vivo y necesito sentir constantemente el cariño de la gente.

No quiere ningún cargo político

¿Cuáles son tus metas personales actualmente?

- Tengo muchísimas metas que para mí son objetivos claves, como terminar una carrera o de por ahí abrir un negocio. Pero hoy mismo lo que siento es que quiero tener la oportunidad de ser un apoyo para mi esposo y así ayudar a muchas mujeres que lo necesitan.

Por ejemplo, él está como ministro de Agricultura y es increíble la cantidad de mujeres que me escriben, me llaman y me piden que se les dé un espacio, esa oportunidad de trabajar o aprender. Entonces, me gusta mucho ayudar a la gente. Como servidora, creo hoy en día que es uno de mis propósitos de vida.

Pasé humillaciones, así como también estuve en la gloria

No obstante, cada vez que me preguntan si quiero algún cargo político, mi respuesta es negativa, pero me gustaría ayudar a través de mi marido e ir estudiando. Sigo cursos cortos, de inglés, técnicas de teatro; hago cosas que tienen que ver con el arte y de por ahí hoy, que estoy en televisión, digo: “Me gusta esto”. Yo puedo contar con un espacio de televisión más adelante, y me voy a preparar para eso; también hice cursos de oratoria, pero creo que en la práctica está el secreto.

Me gustaría tener alguna empresa, algún día también pienso poner un spa, todo depende de cómo va. Ahora nuestra vida es un caos y a mí no me da ese tiempo necesario, ese acompañamiento también de mi esposo para que yo pueda dar un paso más arriba e ir escalando solamente para mí. Tengo que pensar en él, en mis hijos que están siendo adolescentes, es una etapa dificilísima. Me cuesta conseguir ese tiempo solamente para mí, y yo egoísta no soy, pienso mucho en ellos y me desvivo por ellos.

06.png

¿Cómo supiste que Rodolfo era el hombre con el que querías casarte?

- En verdad una siempre cree eso al estar con alguien. Cuando es nueva la relación, decís: “Este es para mí”. Porque te tiene una paciencia infinita. Él es una persona que yo conocí y que me entiende, porque soy una mujer difícil, tengo un carácter especial, para no decir malcriada.

Siempre fui independiente, tanto así que desafié a mi propia familia para seguir mis sueños, una muy conservadora. Y como él me tenía esa paciencia y yo me sentía tan libre de ser quién era estando con él, ahí dije que era el hombre para mí. Porque creo que uno no se casa por estar ciegamente enamorado. Yo como mujer madura al menos creo que hay que saber elegir, existen muchos factores que influyen en una relación. Primero la confianza y luego la paciencia, esas son las dos palabras claves para llevar una relación duradera, y sobre todo el amor.

¿Cómo es la convivencia en el hogar?

- Hoy es difícil hablar de eso porque prácticamente no le veo a mi marido. Él se va a las 5.00 de la mañana, a veces a las 6.30, y llega a las 22.00 o 23.00, a la 1.00 de la madrugada. Es impresionante, se desvive y se apasiona por esto, no sé si decir por la política, sino por dar lo mejor de sí, ya que siempre es tan escrachado, tan burlado, entonces eso para él es un desafío más. Quiere demostrar lo que verdaderamente vale y lo que sabe hacer, doy mi voto de confianza de que él es una buenísima persona.

02.png

¿Te considerás feminista?

- Lo que te puedo decir es que no sé si soy feminista, pero odio el machismo. Cuando a una mujer se le tiene que pisar la cabeza para que el hombre resalte o esté mejor que ella, para mí es el acabose. Una pareja debe acompañarse mutuamente y los dos ayudarse a progresar, no es que la mujer tiene que estar limpiándole, lavándole, para que esté bien él porque es el que trabaja; no, creo que tienen derecho ambos a hacer su vida y su camino.

Hoy en día, con la crisis que hay, los dos deben colaborar dentro de la casa. No sé la definición exacta del feminismo, pero apoyo 100% a las mujeres, y cuando escucho de forma cercana que sufren de violencia doméstica, yo soy la que arma un berrinche, les amenazo que si no se van a denunciar ellas, voy yo; o sea, siempre estoy ahí, constantemente apoyando a mi género, porque siento que nos encontramos muy desprotegidas. Estoy súper a favor del empoderamiento de la mujer.

¿Cuál sería un día perfecto en la vida de Marly?

- Despertarme y que estén siempre conmigo mis hijos, que mis padres se encuentren sanos y mi marido también, el resto es pasajero. Los momentos felices uno los crea, a veces pasan cosas tristes, pero para mí el día perfecto es estar rodeada de las personas que amo y tener buenos amigos. Entonces, cualquier lugar, no importa que tengas o no tengas, siempre va a ser perfecto. Si estás rodeada de la gente que verdaderamente te aman y que vos amás.

Dejá tu comentario